¿Qué es la Escuela Cientifica Basilio?




A continuación se expresa una síntesis de conceptos vertidos por el Director General Espiritual. 

Si no existiera Dios, no habría seres humanos, pues Él es el Creador de las almas o espíritus, a quienes creó con todo Amor y dotó de atributos: Libertad, lnteligencia y Amor. 

Se debe aclarar qué es la Escuela Científica Basilio.
Ella no contiene dogma porque se basa en la investigación mediante la Mente, utilizando una función fundamental que le es propia: Actividad Mental.
La Enseñanza que la Escuela transmite es para el hombre, para que él sepa que es un alma o espíritu que habita en un cuerpo.
Ella le ayuda a responder los interrogantes existenciales: de dónde vino, a qué vino y adónde va. 

Entonces, puede afirmarse que es una religión, porque busca revincular o "religare" al hombre con Dios, que es el objetivo máximo y fundacional que tiene la Escuela cuyo Lema, como base de sustentación, es: Hacia Dios por la Verdad y la Justicia.

Como propósito fundamental, la Escuela sostiene el rendir Culto a Dios aplicando la filosofía de la Enseñanza de la Redención que trajo Jesús de Nazareth, el Maestro, el Redentor. 

La Escuela también es científica porque investiga, ya que se lo permite su religiosidad sin dogmas. Lo hace dentro del campo del sentido espiritual que es una función del sistema Mente debido a lo cual todos los seres humanos la poseen, porque todos cuentan con Mente. 

Los profetas, los apóstoles, debido a ello, pudieron percibir e interpretar las indicaciones del Bien. En muchas oportunidades, esta facultad les permitió plasmarlas en la escritura, formando un material de utilidad para muchas religiones. Éstas son consideradas buenas y respetables, a la luz de nuestro razonamiento, en tanto ayuden a mejorar la conducta del hombre y lo orienten hacia Dios.
 
La Enseñanza Espiritual de Jesús de Nazareth explica las causas que motivan el sufrimiento y el porqué de los destinos diferentes. En los espíritus la reencarnación es una realidad posible y no se la debe confundir con explicaciones que incluyen fantasías.

La encarnación es una Ley Espiritual que permite al espíritu habitar en un cuerpo humano, dotado de una mente que le posibilita elaborar el pensamiento, y captar e interpretar la comunicación espiritual. La reencarnación es la posibilidad de volver a encarnar en otras vidas sucesivas, en diferentes familias y con distintos cuerpos, destino y reparación. Ambas tienen como razón fundamental la evolución de los espíritus que se alejaron de Dios y en ocasiones, cumplir misiones como lo hizo Jesús de Nazareth. 

Esto es debido a que la Escuela sostiene como principio doctrinario que la Redención o Salvación de las almas o sean los espíritus hijos de Dios, es una realidad para todos. No existe la condena eterna. 

Se tiene la creencia que un espíritu, luego de desencarnar, puede reencarnar en un animal Esto no es posible, porque no responde a las Leyes de Dios, que un alma o espíritu pueda encarnar o reencarnar en un cuerpo que no sea humano.
La Ley de la Encarnación y reencarnación indica que el espíritu tiene la oportunidad de volver para mejorar su estado espiritual, es decir, evolucionar y lo puede hacer, no importa la creencia que practique. Esto se debe a que las confesiones religiosas tienen como propósito orientar al hombre hacia Dios. 

El ser humano solo, sin el apoyo de una fe religiosa, es muy difícil que pueda encontrar el camino de la evolución, porque aunque tenga voluntad de superación necesita de la orientación y cultura espirituales para que pueda encaminarse por el sendero del Bien. 

La Escuela Científica Basilio fue fundada en la República Argentina y cuenta con 355 escuelas en el mundo. En ella no se hace diferencia de razas, ya que nuestras hermanas escuelas están ubicadas en Centroamérica, Sudamérica, Estados Unidos, Europa, Australia y se cuenta con otras en formación. 

En general, el ser humano cree que Dios castiga. La Escuela sostiene que el sufrimiento es consecuencia del desorden que elabora el espíritu en vidas sucesivas o en el espacio, cuando no tiene materia. El hombre es un alma o espíritu que habita en un cuerpo humano, es decir encarna o reencarna. Cuando el espíritu no encarna, porque debe esperar un lapso de entre 200 ó 400 años para volver a este mundo, vive una existencia espiritual en el plano etéreoy tambien puede reparar en el espacio. 

Para que ese desorden del espíritu pueda superarse, Dios, mediante sus Leyes Espirituales, da a todos la oportunidad de reparar, pero se puede hacer sin sufrir porque la comprensión del espíritu facilita que éste no se rebele y pueda evolucionar. En algunas ocasiones el hombre sufre y hace responsable a Dios de su padecimiento. El Creador no castiga, por lo tanto, no hay que temerle. El Maestro enseña que a Dios hay que amarlo, porque lo que se ama, se puede respetar: aquél que teme a Dios no puede amarlo.

Amar a Dios ayuda a vivir mejor y a respetar a todos los hombres, sin importar la fe que profesen o el color de su piel, porque la Enseñanza de la Redención que trajo Jesús de Nazareth, que difunde la Escuela, es universal Es para el espíritu, no es para una determinada religión. No se pueden encerrar ni limitar las Leyes de Dios porque ellas son para todos.

Las religiones tuvieron origen en el hombre como una necesidad del alma o espíritu encarnado de revincularse con Dios. El Creador no pudo haberlas establecido, pues no hace diferencias.

Ninguna religión tiene la verdad absoluta, pues ella no se conoce en este mundo sino donde está la Luz, el Creador. Cada religión tiene su parte de verdad y todas las verdades se pueden unir, aunque con distintos rituales y prácticas. Lo importante es que cada uno, cuando sale del lugar de culto, lo haga considerándose hijo de Dios al igual que sus hermanos a quienes aprende a respetar como tales. 

La Enseñanza Espiritual que difunde la Escuela Científica Basilio considera que destino son los condicionamientos de la vida humana que el espíritu acepta, antes de encarnar. Implica: Sexo, Raza y Disminución física (algunas). 

En general, cuando decide reencarnar elige el embrión adecuado al destino que acepta en común acuerdo con la orientación del Bien, como la forma más propicia para reparar. Así entonces, el destino es una parte de la reparación en la vida material. La reparación no está prefijada y se va elaborando con las acciones diarias, el esfuerzo, la superación, la voluntad de cambio hacia el Bien, la comprensión ante las vicisitudes de toda vida. Reparar significa enmendar, corregir el error del espíritu. Necesita del reconocimiento, el arrepentimiento, la intención y voluntad de cambio hacia el Bien, proyectándolo en acciones que facilitan la evolución espiritual. 

El sexo: hombre o mujer, es heredado genéticamente, pero los espíritus en proceso de encarnación son iguales ante Dios. La raza implica la elección de una familia en un contexto físico, biológico, social y cultural Con respecto a las disminuciones físicas se considera como destino aquellas deficiencias que trae el embrión hasta el octavo día aproximadamente, momento en que el espíritu se une a él. 

Para los discípulos de Jesús, los hechos fatales, los accidentes, los desórdenes que ocurren en este mundo, no son castigo de Dios. 

El Creador, a través de las Leyes Espirituales facilitó la formación del Universo, que se ordenó mediante Leyes de la Naturaleza, y dio a sus hijos un lugar para encarnar y evolucionar. El hombre, en cambio, está destruyendo el planeta y sufre cada vez más, porque altera el equilibrio natural. 

El espíritu retornará a Dios, reparando con esfuerzo y superación; lo hará en estado de pureza, es decir, libre de error ya que había alterado su estado vibratorio espiritual de armonía.

El Maestro, a quien se considera el Guía Espiritual de la Enseñanza, nos aclara que Él no es patrimonio de la Escuela Científica Basilio. Para la Institución, Jesús es el Redentor.  La Escuela sostiene que María fue madre biológica, formó junto a José una familia según los ritos de la religión judía como correspondía en aquella época. A ese hogar llegaron siete hijos, el sexto fue Jesús de Nazareth. Pero Él era un espíritu de Luz, quien por la misión que cumplió y continúa realizando, denominamos Redentor, igual que lo hacemos con sus padres, quienes también eran espíritus de Luz. 

La Escuela Científica Basilio inicia sus pasos con los conocimientos espirituales de la cofundadora de la Institución, Hna. Blanca Aubreton de Lambert y del cofundador, Hno. Eugenio Portal. La experiencia de ella se unió a la del Hno. Eugenio, con el apoyo de la bibliografía con que se contaba en aquellos inicios. Luego, la Escuela tomó un rumbo propio según la Idea Nueva que trajera el Enviado de Dios, Jesús de Nazareth, a quien efectivamente se considera el Guía Espiritual de la Enseñanza.
En el presente siglo, esta Institución difunde la Enseñanza de la Redención que trajera Jesús de Nazareth, denominada la Idea Nueva, su finalidad esencial es el revincular al hombre con Dios rindiéndole Culto sólo a Él. Al igual que algunas religiones, la Escuela coincide con ellas en cuanto a la conmemoración de Fiestas o Actos Espirituales de las recordaciones más importantes, por ejemplo, Redencíón, Natividad, la de Venerable María y Venerable José que fueron los padres biológicos de Jesús. 

Jesús de Nazareth recibía directamente de Dios, por ser un espíritu puro, las comunicaciones espirituales acerca de los cursos de acción a seguir, pues percibía por medio de la visión espiritual; todo ello con el concurso de la Mente. Cabe recordar que el sistema Mente está al servicio de la unidad encarnada. 

La Ciencia Médica es la adecuada para curar al cuerpo, pero en ocasiones cuando ella dice que no se puede hacer nada, es el espíritu encarnado el que está perturbado, el que se entrega y desea desencarnar abandonando su cuerpo en forma definitiva. No tiene fortaleza espiritual. En esta instancia, la fe en cualquier creencia de bien que el individuo practique, lo ayuda a superar su estado de desequilibrio espiritual.

 
 

 

   
     
         



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